Cómo trabajamos

Empezamos entendiendo
tu operación. No vendemos
antes de saber
si podemos ayudar.

Antes de proponer ninguna herramienta, revisamos cómo trabaja tu equipo, dónde se acumula la fricción y qué se puede ordenar sin añadir complejidad. Un proceso claro, por fases y sin comprometer tu operación diaria.

  • Primero entendemos, luego proponemos
    No hay propuesta sin haber revisado cómo trabaja tu empresa hoy.
  • Sin tecnología innecesaria
    Solo implementamos lo que de verdad tiene sentido para tu operación.
  • Un solo equipo, sin proveedores múltiples
    Consultores, desarrolladores e implementadores coordinados desde el principio.
  • Acompañamos después de la entrega
    No desaparecemos cuando termina la implementación. Seguimos.
4
fases de trabajo antes de implementar nada
1er
paso siempre gratuito, sin compromiso
0
herramientas propuestas sin auditar el proceso primero
1
equipo coordinado, sin depender de múltiples proveedores

El proceso

Un proceso claro, por fases
y sin frenar tu operación.

Cada fase tiene un objetivo concreto, una duración estimada y una entrega al final. Nada queda en el aire.

Primera fase · Sin compromiso

Nos cuentas tus retos

Una primera conversación donde escuchamos objetivos, bloqueos y prioridades reales. No hay vendedores. No hay presentaciones genéricas. Hay preguntas concretas y escucha activa.

  • Reunión o llamada de 45–60 minutos, sin coste.
  • Puedes llegar con el problema vago o con un listado concreto — los dos funcionan.
  • Al terminar, te decimos con honestidad si creemos que podemos ayudarte.
Resumen escrito de los retos identificados

Segunda fase · Diagnóstico

Auditamos tus procesos

Revisamos cómo trabaja el equipo hoy: flujos reales, herramientas en uso, puntos de fricción y tareas que se repiten sin que nadie haya parado a cuestionarlas.

  • Entrevistas con las personas que hacen el trabajo, no solo con los responsables.
  • Mapeo de procesos actuales, con sus cuellos de botella visibles.
  • Revisión de herramientas existentes para ver qué se puede aprovechar.
Informe de diagnóstico con puntos de fricción priorizados

Tercera fase · Planificación

Diseñamos la hoja de ruta

Definimos un plan concreto con prioridades, estimación de plazos y coste. Nada queda en abstracto. Antes de implementar nada, los dos sabemos exactamente qué se va a hacer y por qué.

  • Propuesta técnica con alternativas ordenadas por impacto y esfuerzo.
  • Criterios claros para medir si algo funciona o no.
  • Solo avanzamos si la propuesta tiene sentido para tu negocio.
Hoja de ruta con estimación y criterios de éxito

Cuarta fase · Ejecución

Implementamos sin parar tu operación

Ejecutamos por fases, con entregas intermedias y ajustes sobre la marcha. El equipo de Onubatech — consultores, desarrolladores e implementadores — trabaja coordinado para que no dependas de múltiples proveedores.

  • Entregas parciales para que veas avances reales desde el principio.
  • Documentación de lo que se implementa para que el conocimiento quede en la empresa.
  • Soporte y acompañamiento continuo después de la entrega final.
Sistema operativo, documentado y en manos de tu equipo

Diferenciadores

Lo que no verás en Onubatech.

Hay cosas que hacen la mayoría de consultoras tecnológicas que nosotros hemos decidido no hacer. No es casualidad.

Compromisos del equipo

Tres cosas que distinguen cómo trabajamos.

No vendemos herramientas antes de entender el problema

La tecnología es la última decisión, no la primera. Si el proceso está roto, ningún software lo arregla — solo lo complica. Empezamos siempre desde el diagnóstico.

No desaparecemos tras la entrega

Muchas consultoras entregan y se van. Nosotros acompañamos la operación después, porque la mayoría de los problemas aparecen cuando el equipo empieza a usar lo que se ha implementado.

No dependes de múltiples proveedores

Un solo equipo coordina todo: consultoría, desarrollo, integración y soporte. Sin que tengas que gestionar a varias empresas distintas que no se hablan entre sí.

Las preguntas que casi siempre nos hacen antes de empezar.

Son preguntas razonables. Cualquier empresa que ha contratado antes a una consultora tiene la experiencia de no saber exactamente qué esperar. Aquí intentamos ser directos.

Pregúntanos directamente

Depende del alcance, pero la mayoría de empresas empieza a ver mejoras concretas entre la cuarta y la octava semana. Las primeras fases — diagnóstico y hoja de ruta — dan ya claridad inmediata sobre dónde está el problema, aunque todavía no se haya implementado nada.

Casi nunca. El diagnóstico suele revelar que el problema no es la herramienta sino cómo se usa o cómo está organizado el trabajo alrededor de ella. Cuando hay que cambiar algo, lo hacemos por fases para no romper lo que ya funciona.

Trabajamos principalmente con PYMES y empresas medianas que han crecido pero siguen operando como cuando eran pequeñas. No hacemos proyectos de consultoría de grandes corporaciones — no es lo que hacemos bien. Si eres una empresa grande, probablemente no somos la opción correcta.

Mejor. Empezamos revisando lo que ya tienes antes de proponer nada nuevo. Muchas veces el problema no es que falten herramientas, sino que las que hay no están bien integradas o no se usan como se pensó. Reutilizar siempre que sea posible.

Primer paso

La primera conversación
no compromete nada.

Cuéntanos qué está pasando en tu operación. Si creemos que podemos ayudarte, te lo decimos. Si no, también. Sin propuestas genéricas ni vendedores esperando al otro lado.

Sin compromiso · Sin costes ocultos · Sin tecnología antes de entender el problema